Venezuela, un país en suspenso: ¿cuál será el próximo capítulo?

Venezuela, un país en suspenso: ¿cuál será el próximo capítulo?
Fuente: Donald Trump vía Truth Social

MERCADOS

Fuente: Exec Sum


Buenos días:

Maduro fue capturado y llevado ante una corte en Nueva York, mientras Donald Trump eleva la presión regional con amenazas directas a la dirigencia interina venezolana y señales de posible escalada en Colombia y México / La captura de Maduro refleja la nueva guerra fría de Estados Unidos contra China, Rusia e Irán y su prioridad explícita, fijada en documentos oficiales, de asegurar regímenes alineados en el hemisferio occidental más que promover democracias / La presidenta interina Delcy Rodríguez moderó su discurso y pidió cooperación con Estados Unidos, mientras consolida poder interno al integrar a figuras leales a Maduro en su primer gabinete / La mayor amenaza para la estabilidad venezolana proviene de una posible fractura militar interna y del aislamiento internacional del régimen, lo que empuja a Delcy Rodríguez hacia un acuerdo pragmático con el enemigo histórico del régimen Chavista / La cercanía del obradorismo con Maduro deja de ser simbólica y se convierte en una debilidad política y un error de cálculo en un entorno regional cada vez más adverso para el régimen de la 4t / Irán enfrenta protestas letales que podrían marcar un punto de quiebre histórico o, alternativamente, el inicio de una nueva y más dura represión del régimen / Dinamarca exigió a Trump frenar las amenazas sobre Groenlandia, luego de que reiterara su interés en anexar el territorio por razones de defensa y nombrara un enviado especial que tensó la relación bilateral / Rusia denunció una ofensiva sostenida de drones ucranianos sobre Moscú, cerró aeropuertos, mientras ataques rusos en Kyiv dejaron al menos dos muertos / Estados Unidos avanza hacia un capitalismo de Estado selectivo como respuesta estratégica a una nueva guerra fría y a la competencia directa con potencias rivales / La caída de Maduro se combina con un giro regional hacia gobiernos más favorables al mercado, reforzando la tesis de que América Latina vuelve a ser una apuesta atractiva para inversionistas en el nuevo ciclo geopolítico / Las petroleras estadounidenses, encabezadas por Chevron, subieron con fuerza tras la captura de Maduro y las promesas de inversión de Trump, mientras el mercado petrolero evalúa el impacto global de la operación en Venezuela / La apuesta por el petróleo de Venezuela busca asegurar crudo pesado clave para Estados Unidos y debilitar a China y Rusia, pero enfrenta límites estructurales que hacen del beneficio un proceso lento e incierto / La caída de Maduro refuerza la expectativa de mayor oferta futura de crudo, anclando precios del petróleo y gasolina a la baja en 2026 salvo shocks geopolíticos mayores / La inteligencia artificial ahorrará tiempo operativo en 2026, pero trasladará a los managers la nueva responsabilidad de supervisar, validar y traducir el trabajo de sistemas que no siempre aciertan / OpenAI quiere competir con la tienda de apps de Apple, pero hoy su ecosistema en ChatGPT es más complejo y limitado que las aplicaciones tradicionales.

News Sensei está de regreso y les desea un próspero y estratégico año nuevo a todos.

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@JesseCohenInv

7 acciones energéticas estadounidenses que probablemente se beneficiarán de la adquisición petrolera de Venezuela:

• $CVX | Chevron

• $XOM | ExxonMobil

• $COP | ConocoPhillips

• $HAL | Halliburton

• $SLB | Schlumberger

• $VLO | Valero Energy

• $MPC | Marathon Petroleum


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  1. Estados Unidos derrocó al líder de Venezuela, Nicolás Maduro. (WSJ)
  2. Los banqueros se preparan para otro año de mega transacciones de M&A (Mergers and Acquisitions). (WSJ)
  3. Estados Unidos recibió el 48% de todas las inversiones estatales en 2025. (RT)
  4. Los activos bajo gestión de los SWF (Sovereign Wealth Funds, fondos soberanos de inversión) alcanzaron un récord de $15 billones. (BBG)
  5. Las contrataciones de personal senior en IB (Investment Banking) en Asia aumentaron un 60%. (BBG)
  6. Bridgewater (fondo de inversión fundado por Ray Dalio) y D.E. Shaw (fondo de inversión cuantitativo) lideran un año estelar para los fondo de inversiones. (BBG)
  7. Warren Buffett se retiró tras registrar una ganancia del 6,100,000% durante 60 años. (RT)
  8. Los inversionistas minoristas tuvieron su mejor año de la historia. (CNBC)
  9. SpaceX, OpenAI y Anthropic (empresa de seguridad e investigación en inteligencia artificial) se preparan para lanzar OPI (Ofertas Públicas Iniciales) históricas. (FT)
  10. OpenAI es la startup tecnológica que mejor paga en la historia. (WSJ)
  11. Brookfield (gestora de activos alternativos) está lanzando su propio negocio de la nube. (RT)
  12. Los corredores de Taiwán congelaron las órdenes de compra de acciones militares de China y Exchange-Traded Funds, replican un índice de forma pasiva y se venden cómo una acción, mientras que un fondo tradicional suele ser de gestión activa. (BBG)
  13. Tesla cedió el título de principal vendedor mundial de vehículos eléctricos. (BBG)
  14. Peter Thiel abre oficina en Miami ante la propuesta de un impuesto para multimillonarios en California. (BBG)
  15. Las personas más ricas del mundo sumaron un récord de $2.2 billones en riqueza el año pasado. (BBG)
  16. El Medio Oeste está surgiendo como un punto favorable para la asequibilidad. (WSJ)

LAS MÁS IMPORTANTES DE HOY

La salida de Maduro no significa necesariamente el fin del régimen. Trump minimizó públicamente a María Corina Machado como opción de liderazgo, afirmando que “no tiene apoyo ni respeto” dentro del país, y ni siquiera mencionó a Edmundo González, el candidato que ganó la elección de 2024 con el respaldo de Machado (porque a ella le prohibieron competir). Foto: The Economist
Informe de Actualidad

1. POLÍTICA INTERNACIONAL


Nicolás Maduro, el dictador depuesto de Venezuela, comparecerá este mediodía ante una corte federal en Manhattan para enfrentar cargos por narcotráfico, tras haber sido capturado por fuerzas armadas estadounidenses en Caracas. Horas antes, Donald Trump advirtió que Delcy Rodríguez, líder interina de Venezuela, pagaría “un precio muy alto” si no cumplía con las exigencias de política exterior de Estados Unidos. Trump también dejó entrever una posible intervención en Colombia, al acusar a su presidente de ser un “hombre enfermo” por permitir el envío de drogas hacia territorio estadounidense. (TE)

Inteligencia News Sensei: La captura de Nicolás Maduro debe leerse dentro de un marco más amplio: una nueva guerra fría entre Estados Unidos y el eje formado por China, Rusia e Irán. La operación encaja con lineamientos ya explicitados en documentos oficiales como la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y la Estrategia de Defensa Nacional, donde Washington identifica la competencia entre grandes potencias como el eje central de su política exterior y subraya la necesidad de reforzar el control estratégico del hemisferio occidental. En ese marco, Estados Unidos dejó claro que no tolerará que potencias rivales consoliden enclaves políticos, militares o energéticos en su entorno inmediato.

Desde esta lógica, Venezuela no es el fin, sino el instrumento. El objetivo de fondo no es la instauración de una democracia liberal —un principio cada vez más secundario en la práctica— sino la reconfiguración del mapa de alineamientos regionales. Para Washington, resulta más relevante que Caracas deje de operar como un activo para Beijing, Moscú o Teherán que el diseño institucional que adopte en el corto plazo. La captura de Maduro busca debilitar a esos competidores estratégicos, privándolos de un aliado con peso simbólico, geográfico y energético en el corazón del continente americano.

En el mediano plazo, el mensaje es inequívoco: en esta fase de competencia sistémica, Estados Unidos priorizará regímenes alineados con sus intereses estratégicos por encima de proyectos democráticos ideales. Estabilidad, alineación y control del entorno hemisférico pesan más que la forma interna del poder. Venezuela inaugura así un precedente revelador: la política exterior estadounidense ya no gira en torno a exportar democracia, sino a asegurar órbitas de influencia. En una guerra fría renovada, la pregunta decisiva no es cómo gobiernan los aliados, sino de qué lado están.


Mientras tanto, la presidenta interina Delcy Rodríguez (antes vicepresidenta) llamó a Estados Unidos a trabajar con su gobierno en una “agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido”. El mensaje fue interpretado como un giro respecto a su postura previa tras la intervención estadounidense en Venezuela, a la que había calificado como una “atrocidad”. Rodríguez también encabezó el domingo su primera reunión de gabinete, en la que participaron figuras leales a Nicolás Maduro. (TE)

Inteligencia News Sensei: El principal foco de inestabilidad no está en la oposición venezolana, sino dentro del propio aparato de poder. Un quiebre en las fuerzas armadas —entre lealtades a Delcy Rodríguez, ambiciones personales o respaldos a Vladimir Padrino López (ministro de Defensa y principal operador militar del régimen)— podría detonar una fragmentación peligrosa en un país ya saturado de actores armados: colectivos progobierno, guerrillas colombianas como el Ejército de Liberación Nacional y redes criminales transnacionales. Donald Trump parece confiar en que la amenaza de nuevos ataques contenga ese mosaico, pero un choque entre facciones podría forzar una presencia militar estadounidense directa (algo que Donald Trump no quiere hacer). Al mismo tiempo, María Corina Machado queda marginada justo cuando se cumple su objetivo histórico (la usaron); sin capacidad real de movilización en una sociedad exhausta, empobrecida y diezmada por la emigración, una insurrección popular luce improbable.

En el frente externo, el régimen enfrenta una soledad estratégica inédita. Cuba, debilitada y dependiente del petróleo venezolano, difícilmente arriesgará algo más que un respaldo pragmático al sucesor que garantice suministros, mientras que China y Rusia —aunque condenaron la operación— no han ofrecido apoyo tangible. En la región, Brasil, Colombia y México expresaron rechazo retórico a la intervención, pero no están dispuestos a confrontar a Estados Unidos; su preocupación es contener el caos y los flujos migratorios. Con aliados erosionados, respaldo militar incierto y presión directa de Washington, la opción racional para Delcy Rodríguez parece ser un acuerdo. El chavismo ha demostrado una notable capacidad de adaptación: sobrevivió a la muerte de Hugo Chávez y podría intentar, ahora, sobrevivir pactando con su antagonista histórico.

La captura de Nicolás Maduro reactivó en Miami una esperanza histórica: que Cuba sea el siguiente objetivo de Donald Trump. El régimen cubano llega a este momento más vulnerable que en décadas, asfixiado por el colapso económico, apagones crónicos y, sobre todo, por su dependencia del petróleo venezolano, que ya venía cayendo de forma drástica antes de la intervención estadounidense. Las señales desde Washington —incluidas advertencias directas y la presión sobre los suministros energéticos— sugieren que La Habana ha perdido a su principal sostén externo sin que Rusia, China o Irán estén en condiciones reales de reemplazarlo. Sin aliados sólidos, con un aparato de seguridad expuesto tras el fallido resguardo de Maduro y frente a la amenaza de un corte total de energía, Cuba enfrenta un escenario inédito de fragilidad estratégica; aun así, seis décadas de supervivencia autoritaria moderan el entusiasmo de los exiliados, que saben que la crisis no siempre se traduce en caída del régimen, sino en una nueva y dolorosa adaptación del mismo.


En México, el foco ya no está sólo en el pasado, sino en las consecuencias políticas para el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien sigue ejerciendo una influencia determinante sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum. En ese contexto, cualquier información que Nicolás Maduro aporte ante fiscales estadounidenses sobre respaldos, coberturas diplomáticas o afinidades regionales adquiere un peso estratégico. Al mismo tiempo, el tablero latinoamericano se mueve en contra del eje que durante años protegió al chavismo: Cuba y Nicaragua están aisladas, la derecha gana terreno y Colombia aparece como el siguiente posible punto de inflexión. Así, la cercanía con Maduro deja de ser un gesto simbólico o ideológico y se convierte en una debilidad política concreta y en un error de cálculo estratégico. Con menos aliados regionales, mayor presión desde Washington y un entorno hemisférico cada vez más hostil a los regímenes bolivarianos, el obradorismo enfrenta un escenario en el que las decisiones del pasado no sólo se revisan, sino que empiezan a pasar factura. (Diversas fuentes)

Irán atraviesa una nueva oleada de protestas antigubernamentales que ya ha dejado al menos 16 muertos, mientras circulan versiones de que el líder supremo, Ali Jamenei, tendría preparado un plan de salida hacia Moscú si la situación se deteriora aún más. El momento es decisivo: o se abre una grieta histórica en uno de los regímenes más cerrados del mundo, o el sistema responde con una represión todavía más severa, confirmando que su instinto de supervivencia sigue pasando por la fuerza y no por la reforma. (I.I)

Inteligencia News Sensei: En Irán se está encendiendo una protesta social de alcance nacional, detonada por algo muy básico pero importante: el dinero ya no alcanza. La inflación, la caída de la moneda y el deterioro de servicios como agua y electricidad empujaron a comerciantes de bazares y luego a estudiantes y ciudades enteras a salir a la calle; organizaciones de derechos humanos reportan al menos 16 muertos y cientos de detenidos, mientras las fuerzas de seguridad responden con mano dura. Al mismo tiempo, dentro del propio poder hay señales mixtas: el presidente Masoud Pezeshkian ha hablado de contenerse y reconocer el malestar, pero el líder supremo Ali Jamenei (la máxima autoridad del país, por encima del presidente, con control directo o indirecto sobre fuerzas armadas, servicios de inteligencia, tribunales y líneas rojas políticas) insiste en castigar a los “alborotadores” y atribuye el fenómeno a enemigos externos.

En el corto plazo, el país está en una bifurcación: o esto se convierte en un punto de quiebre (si la protesta se sostiene y el aparato de seguridad duda), o es el preludio de otra represión brutal que compre tiempo a un régimen acostumbrado a sobrevivir por fuerza. En ese tablero, las estrellas se le están alineando a Donald Trump: Irán es uno de los adversarios debilitados de Estados Unidos y la crisis interna le abre margen para presionar más sin necesidad de “invadir”, sólo elevando el costo político y económico del régimen. Incluso circulan versiones de un plan de contingencia: que Jamenei tendría preparada una ruta de salida hacia Moscú si el control se rompe, lo que habla del nivel de ansiedad en la cúpula.


Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, pidió a Donald Trump que “ponga fin a las amenazas” sobre una posible anexión estadounidense de Groenlandia. Sus declaraciones se produjeron después de que Trump reiterara su interés en tomar control del territorio autónomo danés, argumentando que Estados Unidos lo necesita “por razones de defensa”. El mes pasado, la administración Trump nombró a un “enviado especial para Groenlandia”, una decisión que provocó un fuerte malestar en Copenhague. (TE)

En 2003, el gobierno de George W. Bush buscó un mandato de Naciones Unidas y formó una coalición internacional para invadir Irak.En Venezuela no hubo ese intento de legitimidad multilateral: la reunión de emergencia de la Organización de las Naciones Unidas difícilmente influirá en Trump, dada su abierta indiferencia hacia el organismo.

2. ECONOMÍA INTERNACIONAL


La operación estadounidense en Venezuela fue breve en lo militar, pero profunda en sus implicaciones estratégicas. La captura de Nicolás Maduro fue celebrada por una diáspora de millones que huyó del colapso económico y humanitario, pero ese no fue el motor central de la intervención. Donald Trump justificó la acción en cargos criminales por narcotráfico y dejó claro que el control del proceso —y del petróleo— será estadounidense. Aunque la oposición festeja la caída del dictador, su figura más visible, María Corina Machado, quedó fuera del diseño de Washington, abriendo un signo de interrogación sobre el futuro democrático del país. El mensaje es pragmático: el objetivo no es un ideal político, sino la alineación estratégica en medio de una guerra fría con China y Rusia.

Ese pragmatismo también redefine el orden internacional. A diferencia de intervenciones pasadas, no hubo búsqueda de legitimidad multilateral ni deferencia hacia Naciones Unidas, una señal que puede sentar precedentes incómodos. Rusia y China condenaron la acción, pero ahora cuentan con un argumento para justificar su propio uso de la fuerza en sus regiones de influencia. La doctrina emergente es explícita: el hemisferio occidental es prioridad de Washington, y la tolerancia a gobiernos hostiles o aliados de potencias rivales será mínima. Advertencias a Colombia, señalamientos a México, ambiciones sobre Groenlandia y amenazas veladas a Cuba refuerzan la señal. Para vecinos y aliados, la pregunta ya no es si Estados Unidos actuará, sino cuándo y bajo qué criterios. (BBG)

Inteligencia News Sensei: Estados Unidos está entrando en una fase inédita de capitalismo de Estado, visible en la decisión de la Casa Blanca, bajo Donald Trump, de tomar participaciones accionarias directas en empresas estratégicas sin que exista una crisis inmediata que lo justifique. El gobierno ya adquirió cerca de 10 por ciento de Intel, invirtió en compañías de minerales críticos como MP Materials y obtuvo una “acción dorada” en U.S. Steel, con poder de veto sobre decisiones clave. A diferencia de rescates pasados, estas intervenciones no responden a un colapso sistémico, sino a una lógica geopolítica: asegurar cadenas de suministro, reducir dependencia de China y proteger activos considerados esenciales para la seguridad nacional. El resultado es una ruptura clara con el consenso histórico del laissez-faire estadounidense, que introduce riesgos de discrecionalidad, distorsión de mercado y capitalismo de cuates, pero que también revela una convicción compartida —ya transversal entre republicanos y demócratas— de que el libre mercado, por sí solo, ya no basta para sostener la competitividad económica y estratégica de Estados Unidos en la nueva era global.


La caída del régimen de Nicolás Maduro se cruza con un viraje político más amplio en América Latina que está reordenando el apetito de los mercados. El iShares Latin America 40 ETF, dominado por Brasil y México, subió con fuerza en 2025, impulsado tanto por monedas más sólidas como por un giro regional hacia gobiernos más favorables al mercado. Ese desplazamiento no es ideológico, sino reactivo: tras años de inflación, bajo crecimiento, deterioro fiscal e inseguridad, los votantes han castigado a proyectos de izquierda percibidos como ineficaces, abriendo paso a liderazgos más pragmáticos, orientados a estabilidad macroeconómica, inversión y orden. Con elecciones clave en 2026 —incluida Colombia— el mercado empieza a descontar la formación de un corredor político más predecible en el hemisferio occidental.

En ese contexto, la intervención de Donald Trump en Venezuela funciona como catalizador, no por Venezuela en sí —que ni siquiera forma parte del índice— sino por el efecto de arrastre regional. Si el desenlace se limita a concesiones petroleras puntuales para empresas estadounidenses, el impacto será acotado. Pero un escenario intermedio, con alivio de sanciones y reapertura financiera sin plena transición democrática, favorecería directamente a los sectores financieros que pesan con fuerza en los índices regionales. Un escenario más ambicioso, con inversión en infraestructura y agricultura, ampliaría el impulso hacia materiales y energía, beneficiando a grandes emisoras regionales. Sumado a la expectativa de recortes de tasas en Estados Unidos, que darían más aire a las monedas latinoamericanas, América Latina se convierte así en una apuesta indirecta a si el giro político y geopolítico actual logra traducirse en un nuevo ciclo de crecimiento más estable y “invertible”. (OBD)

Las acciones de las petroleras estadounidenses repuntaron en las primeras operaciones del mercado tras la captura de Nicolás Maduro y la promesa de Donald Trump de invertir de manera significativa en la debilitada industria petrolera venezolana. Los títulos de Chevron, el gigante energético con presencia histórica en el país, llegaron a subir hasta un 10 por ciento. Al mismo tiempo, los precios del petróleo han mostrado volatilidad, a medida que los mercados evalúan el impacto de la operación estadounidense en Venezuela, que concentra las mayores reservas de crudo del mundo. (TE)

Inteligencia News Sensei: La lógica técnica detrás de la “apuesta petrolera” de Donald Trump es menos ideológica de lo que parece. Las grandes refinerías estadounidenses —especialmente en la Costa del Golfo— están diseñadas para procesar crudo pesado y agrio, un tipo de petróleo que Estados Unidos produce en volúmenes limitados desde el auge del esquisto, dominado por crudo ligero (El auge del esquisto se refiere al fuerte aumento en la producción de petróleo ligero en Estados Unidos gracias a nuevas técnicas de extracción como el “fracking”, que elevó la oferta interna pero no resolvió la necesidad de crudo pesado para muchas refinerías). Durante décadas, ese déficit se cubrió con barriles venezolanos, canadienses y mexicanos. Hoy, sin embargo, la relación con Canadá atraviesa fricciones regulatorias y ambientales, México ha visto declinar su producción de crudo pesado, y Rusia quedó fuera del circuito occidental por sanciones. Venezuela encaja casi perfectamente en ese vacío: su crudo ultra pesado es compatible con la infraestructura estadounidense ya instalada, lo que reduce costos marginales frente a otras alternativas y explica el interés inmediato por reactivar ese suministro.

Pero la jugada va más allá del mercado doméstico. Reinsertar a Venezuela en la órbita energética de Estados Unidos implica, de facto, retirar barriles estratégicos de China, que durante años absorbió gran parte del crudo venezolano con descuentos, y debilitar indirectamente a Rusia, cuyo petróleo pesado también compite en Asia bajo un régimen de sanciones y topes de precio. Un redireccionamiento sostenido del crudo venezolano hacia refinerías estadounidenses no sólo reconfigura flujos comerciales, sino que altera equilibrios geopolíticos: reduce la dependencia china de suministros “paria”, limita el margen de maniobra ruso en mercados secundarios y devuelve a Washington capacidad de influencia sobre una de las mayores reservas del planeta. El problema es que esa ventaja estratégica descansa sobre una industria colapsada, una empresa estatal vaciada de talento y un mercado global saturado. La oportunidad existe; la ejecución será lenta, costosa y políticamente frágil.

Bajo los regímenes de Chávez y Maduro, la politización de PDVSA, las expropiaciones y la expulsión de talento técnico desmantelaron la capacidad operativa del sector petrolero; la corrupción, la desinversión crónica y el uso del crudo como herramienta política aceleraron el colapso de la infraestructura, dejando a Venezuela con una industria prácticamente paralizada, incapaz de perforar incluso cuando los precios internacionales eran favorables.

3. INNOVACIÓN, TECNOLOGÍA Y CAMBIO CLIMÁTICO


Años de corrupción, desinversión, incendios y saqueos han dejado la infraestructura petrolera de Venezuela en estado ruinoso. Reconstruirla lo suficiente como para recuperar niveles de producción comparables a los de la década de 1970 exigiría que empresas como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips invirtieran alrededor de 10 mil millones de dólares anuales durante la próxima década, de acuerdo con Francisco Monaldi, director de política energética para América Latina en el Baker Institute for Public Policy. (BBG)

La caída de Nicolás Maduro introduce un nuevo vector —más psicológico que inmediato— en un mercado petrolero que ya venía girando a la baja. Los precios de la gasolina en Estados Unidos por debajo de los 3 dólares por galón reflejan una combinación de factores estructurales: mayor capacidad de refinación, demanda estacionalmente débil y una expectativa clara de sobreoferta global. En ese contexto, Venezuela no es el catalizador central, pero sí un amplificador de expectativas. La posibilidad de una reapertura gradual del petróleo venezolano, aun lenta y accidentada, refuerza la narrativa de abundancia futura. Para los mercados, no importa tanto cuándo regresen esos barriles, sino que ahora es concebible que regresen, lo que presiona a la baja al Brent y consolida el escenario que ya anticipa la Energy Information Administration: crudo alrededor de 55 dólares y gasolina estable cerca de 3 dólares durante 2026.

Visto hacia adelante, el impacto más profundo será político-energético, no inflacionario. Con Maduro fuera, Estados Unidos gana grados de libertad para usar a Venezuela como carta estratégica: no sólo como proveedor potencial, sino como señal de disciplina geopolítica en una nueva guerra fría energética. Eso reduce el “riesgo de cola” en los precios —picos abruptos por shocks políticos— y ancla las expectativas de consumidores y mercados. Salvo una escalada mayor en Medio Oriente o un quiebre inesperado en la oferta global, el futuro del petróleo apunta a una paradoja: más estabilidad, precios más bajos y menos poder político del crudo. La gasolina barata no será un milagro coyuntural, sino el subproducto de un mundo que entra en una fase de abundancia incómoda, donde el petróleo sigue siendo vital, pero cada vez menos decisivo. (Diversas fuentes)

OpenAI (empresa líder en desarrollo de inteligencia artificial y creadora de ChatGPT) busca construir una tienda de aplicaciones que compita con la de Apple, pero las pruebas iniciales muestran que el camino aún es largo. Aunque los más de 800 millones de usuarios de ChatGPT ya pueden realizar tareas como pedir el súper en Instacart o crear listas de reproducción en Spotify sin abrir aplicaciones externas, la experiencia sigue siendo más compleja que la de las apps tradicionales, con demasiados pasos intermedios. Además, muchas de las integraciones actuales ofrecen funcionalidades muy básicas, lo que termina devolviendo al usuario a las plataformas originales, más completas y eficientes, evidenciando que convertir un asistente conversacional en una verdadera plataforma de aplicaciones requerirá una simplificación profunda y un salto real en capacidades. (WSJ)

La inteligencia artificial ya se integró al trabajo cotidiano, pero el verdadero cuello de botella no es tecnológico sino cultural: un estudio del MIT muestra que la gran mayoría de líderes de datos identifica la adopción interna y la gestión del cambio como el principal obstáculo. A medida que la inteligencia artificial deja de ser experimento y se convierte en flujo operativo, la responsabilidad recae en los mandos medios: definir estándares, asignar responsabilidades y supervisar sistemas que no piden aclaraciones y a veces se equivocan con seguridad. Encuestas a directivos anticipan que en 2026 la inteligencia artificial aliviará tareas administrativas —agenda, reportes, inducción— liberando tiempo para trabajo sustantivo, como ya ocurre en Asana (plataforma de gestión del trabajo usada por equipos para planear proyectos, coordinar tareas y dar seguimiento). Sin embargo, lo indelegable sigue siendo la confianza humana: los equipos confían en personas, no en algoritmos. El nuevo rol del manager será validar resultados, detectar errores “convencidos” y asegurar que lo óptimo para la herramienta también lo sea para la organización. Menos fricción y agotamiento, sí; pero al costo de gestionar a un nuevo “colaborador” que nunca duerme y ocasionalmente alucina. (Quartz)

Esta semana:
Miércoles: Constellation Brands, Jefferies.

  1. Trump Media (TMTG, operador de la plataforma Truth Social) reveló planes para distribuir un nuevo token digital a sus inversionistas en asociación con Crypto.com (plataforma de intercambio de criptomonedas y servicios financieros).
  2. PwC (PricewaterhouseCoopers, una de las Big Four de consultoría y auditoría) ha decidido "volcarse" hacia el sector cripto tras el respaldo del Presidente Donald Trump y los legisladores de Estados Unidos a esta industria.
  3. El giro estratégico de PwC responde a la reciente claridad regulatoria impulsada por la Ley Genius (legislación para la regulación integral de stablecoins y activos digitales en Estados Unidos), según confirmó Paul Griggs (CEO de PwC en Estados Unidos).

  1. OpenAI podría adquirir la plataforma de redes sociales Pinterest, que cotiza en bolsa con una valoración de $18,000 millones.
  2. Los operadores de franquicias de comida rápida en la India, Devyani (operador de franquicias de restauración) y Sapphire Foods (operador de franquicias de Quick Service Restaurants), acordaron fusionarse en una transacción de intercambio de acciones de $933 millones.
  3. La oferta de exclusión de bolsa de $506 millones de KKR (Kohlberg Kravis Roberts, firma de Private Equity) por el fabricante japonés de tónicos herbales Yomeishu Seizo (empresa farmacéutica y de bebidas japonesa) fue rechazada por el principal accionista Yuzawa (entidad de inversión japonesa) debido a preocupaciones sobre la valoración.
  4. Bain Capital (firma de Private Equity) acordó comprar la firma coreana de ropa deportiva Echo Marketing (empresa de marketing y comercio electrónico) por $344 millones.
  5. La firma de Private Equity AE Industrial Partners (firma de inversión especializada en aeroespacial y defensa) está cerca de un acuerdo para adquirir una participación del 60% en una cartera de negocios de espacio y propulsión del contratista de defensa L3Harris (empresa de tecnología aeroespacial y de defensa).
  6. La firma de inversión nativa de Alaska Arctic Slope Regional (corporación de inversión de tierras y recursos de Alaska) acordó adquirir el negocio de criptomonedas e intercambio de monedas Coinstar (empresa de servicios financieros de autoservicio) a Apollo (Apollo Global Management, firma de gestión de activos alternativos).

FUENTES

Associated Press News (AP), Axios (AX), Bloomberg (BBG), Brew Markets (BM), Business Insider (BI), Cable News Network (CNN), Coin Telegraph (CT), Coindesk (CD), Consumer News and Business Channel (CNBC), ContraRéplica (CRON), Cryptoslate (CS), Decrypt (DC), Diario Nocturno/Eje Central (NOC), El Economista (ECO), El Financiero (FIN), Geopolítical Intelligence Services (GIS), El Heraldo de México (HER), El Independiente (INP), El Sol de México (SOL), El Universal (UNI), Excélsior (EXC), Financial Times (FT), Forbes (F), Fox News (FOX), International Intrigue (I.I), La Crónica (CRO), La Jornada (JOR), La Razón (RAZ), Milenio Diario (MIL), Morning Brew (MB), Motley Fool (Fool),Opening Bell Daily (OBD), Ovaciones (OVA), Periodic (PER), Reforma (REF), Reporte Índigo (RI), Reuters (RT), Seeking Alpha (SA), The Block (TB), The Information (IT), The Economist (TE), The New York Times (NYT), Wall Street Journal (WSJ), Yahoo Finance (YF).

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